Viernes, 7 de Noviembre de 2008
Así se financia un Presidente 2.0
La elección de Obama como Presidente de los EE.UU. esconde una de las mayores y más innovadoras operaciones financieras de la historia del marketing político.
A la utilización de internet como arteria de comunicación, a la aplicación de códigos 2.0 para la captación de voluntarios y la difusión de argumentos de campaña a través de los nuevos soportes tecnológicos, hay que sumar (nunca mejor dicho) el importantísimo papel de la red de redes a la hora de captar donativos de los simpatizantes.
Esos donativos, de pequeña cuantía pero de marcado carácter emocional, se han demostrado como un grifo abierto de negocio, superando cualquier valoración previa, y que han permitido el incremento de la intensidad mediática del ya Presidente Obama. Hasta el punto de que Obama optó finalmente por no solicitar la financiación pública (habitual en otras elecciones presidenciales) de cara a la recta final de la campaña electoral. De hecho, logró recaudar durante el mes de agosto la cifra récord de 66 millones de dólares (unos 46,5 millones de euros), y ha acumulado un total de 454 millones, principalmente gracias a aportaciones de menos de 200 dólares.
Nunca tantos pocos habían sumado tanto.

